No cayeron en vacio sus palabras, pues sus encendidas razones calaron en
el ánimo de los presentes, entre los cuales se encontraba un mercader
llamado Lorenzo Salom, que se erigió en principal valedor y promotor
efectivo de la idea, de tal manera que diecinueve días después el
Consejo General de la Ciudad estudiaba la iniciativa
y dos meses y medio más tarde comenzaban las obras de un
hospital con esta finalidad. El 26 de febrero de 1410, el Papa Benedicto
XIII autorizó la fundación del hospital y dio por titulares a los
Santos Inocentes Mártires. El documento de su fundación, firmado por el rey Martín V
el Humano, el 15 de marzo de 1410, establece, y en esto radica la
originalidad de la propuesta, que a la atención humanitaria dispensada
a los allí acogidos, se les proporcionaría además asistencia médica,
lo cual significaba, cultural y científicamente la fundación del
primer hospital psiquiátrico del mundo. La institución recibió el
nombre en valenciano de “ Hospital dels ignocens.Folls e Orats” que,
según la moderna psiquiatria corresponde a “oligofrénicos, psicósico
y demenciados”.
La Cofradía. El 11 de marzo de 1413 el
Spital dels Folls celebro la festividad de San
Matías, y el sacerdote que pronunció el sermón, Juan Rodella,
lo dedicó integramente a la conveniencia de crear una cofradía que
ayudara a mantenerlo. A raiz de ello, el fundador del Hospital y
presidente de su junta de gobierno, Lorenzo Salom, redactó los
estatutos de la misma, “els Capitols”, y un año mas tarde, el 20 de
julio de 1414 salió de viaje para Marella. Alli se los presentaría al
Papa Benedicto XIII, y al Rey Fernando de Antequera.Tambien quería que
se le concediera un Privilegio de fundación de la cofradía, petición
que obtuvo del Rey el 29 de Julio. El nombre de estos cofrades consta en
documento real fechado en Barcelona en marzo de 1410 por el rey Martín
el Humano.
De esta forma queda fundada la cofradía de Nostra Dona Santa María dels
Inocents. La Cofradía, amparaba a todos los desamparados, dementes, niños
expósitos, presos, dotando a las doncellas pobres, protegiendo incluso
a las fembres pecatrius del
bordell situado en el bario del Carmen hasta el siglo XVIII.
El título Mariano: Desde los primeros
momentos, ambas instituciones quedaron acogidas a la protección y
patronazgo de la Virgen, concretándose ya el título mariano de
“Nostra Dona Sancta María dels Ignocents”, al que se añadía a
veces tambien el de “Folls” (locos). Más adelante se iría
extendiendo y popularizando el de “Desanparats”, hasta que en 1493,
por Real Privilegio de Fernando el Católico, se decidió que de
entonces en adelante fuese esta imagen intitulada
Nuestra Señora de los Desamparados.
Las primeras Imágenes: En los primeros años
la cofradía dispuso de una imagen pintada sobre tabla, quizás una
pintura valenciana del gótico internacional o bien una tableta
italianizante de tradición bizantina. En cualquier caso, la imagen fue
relegada y desde mediados de siglo se destinó a ser colocada sobre los
cajones de los cadáveres de los ajusticiados de cuyo entierro se
ocupaba la Cofradía.
Imágenes de la Virgen: A pesar de lo
transformada, que se encuentra por las sucesivas intervenciones que
sufrió durante los siglos XV y XVI, la imagen es básicamente la
original. No está tallada en madera, sino que está modelada en cartón
piedra con dorados y encarnaduras retocados en diferentes ocasiones.
Originariamente fue realizada en relieve trabajándose sólo la parte
delantera con los pliegues de las vestiduras, que son iguales a los de
otras imágenes de la época que tambien portaban Niño.
En la imagen original la Virgen, de dorso plano con el propósito de
poderse acomodar sobre el féretro de los cofrades y de los
sentenciados, va revestida con túnica ceñida y una especie de casulla
amplia, todo ello dorado. En la mano derecha lleva la azucena, en
referencia a la Concepción Inmaculada, mientras que en la izquierda
llevaba la cruz, sustituída luego por la imagen del Niño Jesús que es
ahora el portador de la cruz como anuncio de la pasión y los dolores de
los pobres desamparados, que prolongan los sufrimientos de Cristo que
pide ser consolado en los más necesitados. Completan la imagen los niños
inocentes arrodillados a los pies de la Señora y los angeles, como
referencia al origen milagroso de la imagen. El tipo icónico de la
Virgen de los Desamparados se caracteriza posteriormente con la añadidura de la corona alta, en forma de tiara, del paño
delantero que sirvió desde el principio para sostener las joyas y
exvotos, y del manto de brocato.
Iconografía de la Virgen:
El vestido interno o túnica cae en pliegues hasta los pies, y lleva
escote redondeado, con orla, que suele variar según las
interpretaciones. En la mayoria de ellas así como en el original, el
vestido se ve oculto por el plegado y la curvatura del manto. En la
imagen de la Virgen de
los Desamparados el manto aparece como cerrado, con abertura grande
para la cabeza y plegado para sacar los brazos. En realidad se presenta
como una casulla amplia, de estilo gótco, que fue recortándose por la
zona de los brazos, y de este modo fue adquiriendo la forma conocida
como “de guitarra”. La corona está superpuesta, al contrario que
muchas imágenes de la época que la llevan incluída en la talla.
Iconografía de los Niños Inocentes:
Lo más peculiar de la iconografía de la Virgen es la presencia de los
niños; los Santos Inocentes Mártires, portadores de los cirios
encendidos. No son unicamente símbolo de la cofradía, sino tambien
portadores de la luz de Criso. Aparecieron desde el principio en el título
del Hospital, de la Cofradía y de la Imagen, hasta incorporarse
definitivamente, con variadas formas y posturas, lo que les convirtió
en uno de los elementos identificativos de la Virgen. Los que lleva
ahora pertenecen al siglo XVIII. Son el símbolo de todo hombre
necesitado de protección de lo Alto y cobijo maternal.
Autor y Cronología: Se desconoce con exactitud
la fecha en que fue realizada la imagen y quién es su autor, sin
embargo, diversos autores señalan como probable datación los años
1411 a 1416. En cualquier caso, en 1426 consta ya en los invetarios
“la imagen que va sobre los cosos” (sobre los féretros).
Cambio de Posición: En el siglo XVII
la imagen continúa en su posición “tumbada” (yacente) pero
en 1631 en el Sínodo Valentino se decide que se la coloque de pie, y en
1647 se la saca por primera vez en procesión, se le incorporó a tal
fin un soporte para su traslado y exposición a la veneración pública.
“La Cheperudeta”(La jorobadita), de esta forma se la
conoce por la posición que tiene su cabeza mirando hacia abajo a sus
hijos desamparados que llegan a ella para pedirle sus favores. Con
respecto a este tema hay dos versiones una manifiesta que la inclinación
de la cabeza está relacionada con el propio nombre de la Virgen, que
ampara y protege a los desamparados y la segunta la presentada por
D.Juan Arturo Deris (Estudioso valenciano en todo lo concerniente a la
Virgen), en la conferencia dada el día 07 de Mayo de 2004 que expone
“al ponerla de pie la cabeza no estaba sujeta y se curvó hacía el
pecho, por esta razón nuestra Patrona mira hacia abajo”
Autores de la Imagen según la Tradición
: La tradición cuenta que cuando los miembros de la
Cofradía todavía no tenían imagen de la Virgen, solicitaron al padre
Jofré que se la proporcionase. La leyenda cuenta que el padre hizo
gestiones para coplacerlos, y que al cabo de poco tiempo les entregó
una imagen diciendo que la habian esculpido tres peregrinos que habian
llegado un día al Hospital pidiendo refugio. Conocedores del deseo de
la Cofradía de tener una imagen de su patrona y siendo ellos mismos
estatuarios y pintores, se ofrecieron a hacer la imagen. Los peregrinos
pidieron que se los dejara solos en un sitio denominado la Ermita, hoy
la Capilla del Capitulet, frente al Antiguo Hospital, y que nadie les
molestara, salvo para servirles comida y los materiales que necesitaran.
El mismo padre Jufré realizó este servicio durante tres días, y en la
madrugada del cuarto día, inquieto por ver cómo se desarrollaba el
trabajo, entró en la ermita, encontrándose con que la imagen ya estaba
terminada y los peregrinos habian desaparecido. De ahí la cariñosa
tradición de la “ferenels ángels”.
Devoción: Varios Sumos Pontífices,
como Calixto III, Sixto V y Clemente VIII contribuyeron efizcamente al
aumento de la devoción a la Virgen, concediendo indulgencias y otras
gracias espirituales. Urbano VIII, hizo su altar privilegiado, pero el
paso gigante lo dio Benedicto XIII en 1725 con el rezo canónico de la
santa imagen, consagrando así litúrgicamente para la Patrona el título
de Madre de los Desamparados. Pio VII elevó este oficio al rito de
primera clase con octava, y León XII la declaró Patrona de Valencia y
su reino. La devoción a esta advocación de la virgen ha llegado hasta
Sicilia, Filipinas, Buenos Aires (Argentina) en la Basílica San Nicolás
de Bari, una población de Costa rica lleva el nombre de
“Desamparados”, Nicaragua, Venezuela, Guatemala, México y diversas
Misiones de la India y Africa.