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ECUMENISMO Y DIÁLOGO INTERRELIGIOSO Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos
El Domingo 27 de Mayo próximo dará comienzo en
la Ciudad de Buenos Aires la celebración de la Semana
de Oración por la Unidad de los Cristianos,
que se realiza en todo el mundo desde hace ya 99 años. Se trata de actos ecuménicos de oración, órganizados bajo la dirección conjunta del Consejo Pontificio para la promoción de la unidad de los cristianos y la Comisión Fe y Constitución del Consejo Mundial de Iglesias y patrocinados aquí por la Comisión Archidiocesana de Ecumenismo y Diálogo Interreligioso.
Las celebraciones se llevarán a cabo de acuerdo
al siguiente calendario:
DOMINGO
27-5:
Iglesia Evangélica Reformada de
Buenos Aires, Olazábal 2842
- 11 hs. (Belgrano). LUNES
28-5
Iglesia Evangélica Congregacional
Armenia "Santísima Trinidad", Av.
Avellaneda 2540 – 19 hs. (Flores). MARTES
29-5
Iglesia
Católica Apostólica Romana, Pquia. San Nicolás de Bari, Av. Santa fe 1370
- 20.45 hs. (Barrio Norte). MIÉRCOLES
30-5
Primera Iglesia Evangélica
Metodista, Corrientes 718 - 19.30 hs. (Centro). JUEVES
31-5
CELEBRACIÓN CENTRAL:
IGLESIA ORTODOXA DEL
PATRIARCADO DE ANTIOQUIA,
CATEDRAL SAN JORGE, SCALABRINI ORTIZ
1262 - 19 HS. (Palermo
Viejo). VIERNES
1-6
Iglesia Evangélica Buenas Nuevas, Av. Dellepiane 3925 - 20:30 hs. (Entre Zuviría y Zinni - Bajo Flores). SABADO
2-6
Iglesia Maronita, Catedral de San Marón (Católica de rito oriental),
Paraguay 834 – 17:30 hs. (Centro). DOMINGO
3-6
Iglesia Ortodoxa Siriana de Antioquía “San Afrem Doctor, Tronador
1067 - 19 hs. (Urquiza).
Los temas de oración de esta semana fueron propuestos por las Iglesias de una localidad de Sudáfrica, Umlazi, una población diezmada por el SIDA y cuya mayor tragedia es el silencio que se ha impuesto, por ser considerada la enfermedad como innombrable. A la luz de la experiencia de dolor y miseria que allí sufren sus habitantes, los cristianos organizadores reflexionaron y rezaron juntos acerca de la búsqueda de la unidad en las Iglesias cristianas e invitaron a romper juntas el silencio que tantas veces facilita la marginación y el abandono.
Por ello, piden resaltar el vínculo esencial existente entre la oración por la unidad de los cristianos y las iniciativas de apoyo a los que están en la indigencia y el sufrimiento, ya que "cada vez que contribuimos a aliviar los sufrimientos de nuestros semejantes, nuestra unidad se hace más visible; cada paso dirigido a la unidad refuerza el Cuerpo todo de Cristo". En el hemisferio sur, esta semana se celebra en coincidencia con Pentecostes, y el lema que unificará todas las meditaciones será el Capítulo 7, 31-37 del Evangelio de Marcos, que narra la curación de un sordomudo por parte de Jesús: "Hace oir a los sordos y hablar a los mudos".
Las meditaciones de nuestra celebración en San Nicolás de Bari serán pronunciadas por el Padre Eduardo Fortini y el Pastor Guido Micozzi de la Comunidad Cristiana Evangélica.
Recordamos: Martes 29 de Mayo a las 20,45 en San Nicolás de Bari.
ANTECEDENTES Tradicionalmente,
la Semana de oración por la unidad de los cristianos se celebra en el
Hemisferio Norte del 18 al 25 de enero (fiesta de san Pedro y la de san
Pablo). Esta elección tiene un significado simbólico. En el hemisferio Sur, se
prefiere adoptar igualmente en otra fecha, en torno a Pentecostés (sugerido por
el movimiento Fe y Constitución en 1926) que representa también otra fecha
simbólica para la unidad de la Iglesia. Cuando
los cristianos divididos se reúnen para orar por la unidad, acceden a la oración
misma de Jesús, y manifiestan los vínculos sustanciales y actuales de gracia y
comunión que ya existen entre sí y que los hacen hermanos y hermanas en una única
vida en el Espíritu (Unitatis
Redintegratio, 8). De ahí se sigue que la oración por la unidad de los
cristianos es el principal instrumento del movimiento ecuménico, y a ello
apunta la SEOUC. Este año, la Semana de oración
por la unidad de los cristianos cumple 99 años. Sus orígenes se remontan a
mediados del siglo XIX y derivan de iniciativas específicas de algunos
movimientos y círculos eclesiales en ámbito anglicano y protestante. El padre
Paul Wattson, un sacerdote anglicano, cofundador de la Society of Atonement,
introdujo un Octavario por la unidad de los cristianos, que se celebró por
primera vez del 18 al 25 de enero de 1908. Por consiguiente, el año próximo la
Semana cumplirá cien años, y será precisamente la comunidad de Atonement la
que presentará el primer proyecto para la Semana de 2008. En 1936, un pionero católico del
ecumenismo, el abad Couturier, dio inicio a la “Semana de oración universal
por la unidad de los cristianos”, exhortando a orar juntos por la unidad de la
Iglesia “según la voluntad de Cristo” y la comunión plena de todos los
bautizados, en los modos y en los tiempos que el Señor quiera realizarla a través
de la obra del Espíritu Santo. Para
la conclusión de la Semana de oración de 1959, en la fiesta de la Conversión
de San Pablo, el Papa Juan XXIII anunció su intención de convocar un Concilio.
Uno de los resultados más visibles y decisivos del Concilio Vaticano II fue el
ingreso oficial y convencido de la Iglesia católica en el movimiento ecuménico.
Así se abrió la posibilidad de iniciar una colaboración entre el Consejo
mundial de Iglesias y el Secretariado para la unidad de los cristianos. En 1968, los textos de la Semana
de oración fueron preparados conjuntamente, pero su publicación se realizó en
forma separada, en Ginebra y en Roma. En el año 2004, gracias a la determinación
de ambas partes, Fe y Constitución y el Consejo pontificio para la Promoción
de la Unidad de los Cristianos publicaron conjuntamente los textos para la
Semana, de forma que el mundo cristiano en su gran mayoría la celebra
actualmente con los mismos textos. ¿Quién decide cada año el texto
base de la Semana? El proceso se inicia a nivel local, cada año en un país
diferente. De este modo, los cristianos de todo el mundo oran sobre la base de
las experiencias de vida de quienes tratan de afrontar los desafíos de una
situación particular. Para este año, la inspiración
viene de Umlazi, Sudáfrica, que es una especie de “reserva”, de “ciudad
gueto”. Fue uno de los lugares de segregación en los que la población negra
se veía obligada a vivir durante la época del apartheid. Allí reinan el
desempleo y la pobreza, con todas las consecuencias que de ello derivan: falta
de hospitales, de casas, de escuelas, de cohesión social y de esperanza. En
Umlazi, como en otras “ciudades gueto” del mismo tipo, el sida ha alcanzado
niveles de pandemia, con un porcentaje superior al 50% de personas que han
contraído la enfermedad. Además, existe una tragedia
dentro de la tragedia. En la lengua local, “ubunqunu” tiene el significado
de “descubierto”, “desnudo”, y se refiere
a todas las cosas que los habitantes de Umlazi no pueden ni siquiera
nombrar. Existe un código de silencio sobre ciertos aspectos de la vida;
existe un código de silencio para el sida. Se trata de una enfermedad
estigmatizada. Las personas, cuando ya no pueden ocultar los síntomas, se
encierran en sus chabolas y raramente ocurre que se las vea
de nuevo en sociedad. No buscan ayuda. Sus familias ya no hablan nunca de
ellos. Por eso, en los textos que ha elaborado la población de Umlazi se incluye una oración para romper el silencio. Reza así: “Abre nuestros oídos para que seamos capaces de escuchar las voces ahogadas por las tribulaciones y los sufrimientos de este mundo que pasa”. L`Osservatore
Romano, del 26 de enero 2007
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Para obtener más información, pónganse en contacto con: Parroquia Basílica San Nicolás de Bari
Parroquia Basílica San Nicolás de Bari
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