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SACRAMENTO
DEL MATRIMONIO Estos son los
distintos textos de la Palabra de Dios para que ustedes, novios, que han elegido
casarse en nuestra Parroquia, puedan preparar su celebración a la luz de lo que
Dios nos dice Celebración
Lecturas Primera
Lectura 1
Lectura
del libro del Génesis
Dios dijo: «Hagamos al hombre a nuestra imagen, según nuestra semejanza; y que le estén sometidos los peces del mar y las aves del cielo, el ganado, las fieras de la tierra, y todos los animales que se arrastran por el suelo.» Y
Dios creó al hombre a su imagen; lo creó a imagen de Dios, los creó varón y
mujer. Y los bendijo, diciéndoles: «Sean fecundos, multiplíquense, llenen la
tierra y sométanla; dominen a los peces del mar, a las aves del cielo y a todos
los vivientes que se mueven sobre la tierra.» Dios
miró todo lo que había hecho, y vio que era muy bueno. Palabra
de Dios 2
Lectura
del libro del Génesis
Dijo el Señor Dios: «No conviene que el hombre esté solo. Voy a
hacerle una ayuda adecuada.» Entonces
el Señor Dios modeló con arcilla del suelo a todos los animales del campo y a
todos los pájaros del cielo, y los presentó al hombre para ver qué nombre les
pondría. Porque cada ser viviente debía tener el nombre que le pusiera el
hombre. El hombre puso un nombre a todos los animales domésticos, a todas las
aves del cielo y a todos los animales del campo; pero entre ellos no encontró
la ayuda adecuada. Entonces
el Señor Dios hizo caer sobre el hombre un profundo sueño, y cuando este se
durmió, tomó una de sus costillas y cerró con carne el lugar vacío. Luego,
con la costilla que había sacado del hombre, el Señor Dios formó una mujer y
se la presentó al hombre. El hombre exclamó: «¡Esta sí que es hueso de mis
huesos y carne de mi carne! Se llamará Mujer, porque ha sido sacada del hombre.»
Por
eso el hombre deja a su padre y a su madre y se une a su mujer, y los dos llegan
a ser una sola carne. Palabra
de Dios 3
Lectura
del libro de Tobías
La
noche de la boda, Tobías dijo a Sara: «Levántate, hermana, y oremos para
pedir al Señor que nos manifieste su misericordia y su salvación.»
Ella se levantó, y los dos se pusieron a orar para alcanzar la salvación. El comenzó así: «¡Bendito seas, Dios de nuestros padres, y bendito sea tu Nombre por todos los siglos de los siglos! ¡Que te bendigan los cielos y todas tus criaturas por todos los siglos! Tú creaste a Adán e hiciste a Eva, su mujer, para que le sirviera de ayuda y de apoyo, y de ellos dos nació el género humano. Tú mismo dijiste: "No conviene que el hombre esté solo. Hagámosle una ayuda semejante a él." Yo ahora tomo por esposa a esta hermana mía, no para satisfacer una pasión desordenada, sino para constituir un verdadero matrimonio. ¡Ten misericordia de ella y de mí, y concédenos llegar juntos a la vejez!» Ambos
dijeron: «¡Amén, amén!» Palabra
de Dios 4 Lectura del Cantar de los cantares
¡La
voz de mi amado! Ahí viene, saltando por las montañas, brincando por las
colinas. Mi amado es como una gacela, como un ciervo joven. Ahí
está: se detiene detrás de nuestro muro; mira
por la ventana, espía por el enrejado. Habla mi amado, y me dice: «¡Levántate,
amada mía, y ven, hermosa mía!
Paloma mía, que anidas en las grietas de las rocas, en lugares escarpados,
muéstrame tu rostro, déjame oír tu voz; porque tu voz es suave y es
hermoso tu semblante.» ¡Mi
amado es para mí, y yo soy para mi amado! Grábame como un sello sobre
tu corazón, como un sello sobre tu
brazo, porque el Amor es fuerte como
Las aguas torrenciales no pueden apagar el amor, ni los ríos anegarlo. Palabra
de Dios 5 Lectura del libro del Eclesiástico
¡Feliz
el marido de una buena esposa: se duplicará el número de sus días! La mujer
hacendosa es la alegría de su marido y él vivirá en paz hasta el último de
sus días.
Una buena esposa es una gran fortuna, reservada en suerte a los que temen
al Señor: sea rico o pobre, su corazón será dichoso y su rostro estará
radiante en todo momento.
La gracia de una mujer deleita a su marido y su buen juicio lo llena de
vigor.
Una mujer discreta es un don del Señor y no tiene precio la esposa bien
educada.
Como el sol que se eleva por las alturas del Señor, así es el encanto
de la buena esposa en una casa ordenada. Palabra
de Dios 6
Lectura
de Hermanos: Ustedes, aspiren a los dones más perfectos. Y ahora voy a mostrarles un camino más perfecto todavía. Aunque yo hablara todas las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, soy como una campana que resuena o un platillo que retiñe. Aunque tuviera el don de la profecía y conociera todos los misterios y toda la ciencia, aunque tuviera toda la fe, una fe capaz de trasladar montañas, si no tengo amor, no soy nada. Aunque repartiera todos mis bienes para alimentar a los pobres y entregara mi cuerpo a las llamas, si no tengo amor, no me sirve para nada.
El amor es paciente, es servicial; el amor no es envidioso, no hace
alarde, no se envanece, no procede con bajeza, no busca su propio interés, no
se irrita, no tiene en cuenta el mal recibido, no se alegra de la injusticia,
sino que se regocija con la verdad. El amor todo lo disculpa, todo lo cree, todo
lo espera, todo lo soporta. El amor no pasará jamás. Palabra
de Dios 7
Lectura
de
Hermanos:
Practiquen el amor, a ejemplo de Cristo, que nos amó y se entregó por
nosotros. Sométanse los unos a los otros, por consideración a Cristo.
Las mujeres deben respetar a su marido como al Señor, porque el varón
es la cabeza de la mujer, como Cristo es Maridos,
amen a su esposa, como Cristo amó a Así
hace Cristo por En cuanto a ustedes, cada uno debe amar a su mujer como a sí mismo, y la esposa debe respetar a su marido. Palabra
de Dios 8
Lectura
de
Hermanos:
Las mujeres respeten a su marido, para que si alguno de ellos se resiste a creer
en Palabra
de Dios 9
Lectura
de Hijitos míos, no amemos solamente con la lengua y de palabra, sino con obras y de verdad. En esto conoceremos que somos de la verdad, y estaremos tranquilos delante de Dios aunque nuestra conciencia nos reproche algo, porque Dios es más grande que nuestra conciencia y conoce todas las cosas.
Queridos míos, si nuestro corazón no nos hace ningún reproche, podemos
acercarnos a Dios con plena confianza, y él nos concederá todo cuanto le
pidamos, porque cumplimos sus mandamientos y hacemos lo que le agrada.
Su mandamiento es este: que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo, y
nos amemos los unos a los otros como él nos ordenó.
El que cumple sus mandamientos permanece en Dios, y Dios permanece en él;
y sabemos que él permanece en nosotros, por el Espíritu que nos ha dado. Palabra
de Dios 10
Lectura
de
Queridos
míos, amémonos los unos a los otros, porque el amor procede de Dios, y el que
ama ha nacido de Dios y conoce a Dios.
El que no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor.
Así Dios nos manifestó su amor: envió a su Hijo único al mundo, para
que tuviéramos Vida por medio de él. Y este amor no consiste en que nosotros
hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó primero, y envió a su Hijo como
víctima propiciatoria por nuestros pecados.
Queridos míos, si Dios nos amó tanto, también nosotros debemos amarnos
los unos a los otros. Nadie ha visto nunca a Dios: si nos amamos los unos a los
otros, Dios permanece en nosotros y el amor de Dios ha llegado a su plenitud en
nosotros. Palabra
de Dios
1
Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según san Mateo
Jesús dijo a sus discípulos «No
son los que me dicen: "Señor, Señor", los que entrarán en el Reino
de los Cielos, sino los que cumplen la voluntad de mi Padre que está en el
cielo. Así,
todo el que escucha las palabras que acabo de decir y las pone en práctica,
puede compararse a un hombre sensato que edificó su casa sobre roca.
Cayeron las lluvias, se precipitaron los torrentes, soplaron los vientos y
sacudieron la casa; pero esta no se derrumbó porque estaba construida sobre
roca.» Palabra
del Señor. 2
Evangelio
de Nuestro Señor Jesucristo según san Mateo
Se
acercaron a él algunos fariseos y, para ponerlo a prueba, le dijeron: «¿Es lícito
al hombre divorciarse de su mujer por cualquier motivo?» Palabra
del Señor 3
Evangelio
de Nuestro Señor Jesucristo según san Juan
Tres
días después se celebraron unas bodas en Caná de Galilea, y la madre de Jesús
estaba allí. Jesús también fue invitado con sus discípulos. Y como faltaba
vino, la madre de Jesús le dijo: «No tienen vino.» Jesús le respondió: «Mujer,
¿qué tenemos que ver nosotros? Mi hora no ha llegado todavía.» Pero su madre
dijo a los sirvientes: «Hagan todo lo que él les diga.» Había allí seis tinajas de piedra destinadas a los ritos de purificación de los judíos, que contenían unos cien litros cada una. Jesús dijo a los sirvientes: «Llenen de agua estas tinajas.» Y las llenaron hasta el borde. «Saquen ahora, agregó Jesús, y lleven al encargado del banquete.» Así lo hicieron.
El encargado probó el agua cambiada en vino y como ignoraba su origen,
aunque lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua, llamó al esposo y
le dijo: «Siempre se sirve primero el buen vino y cuando todos han bebido bien,
se trae el de inferior calidad. Tú, en cambio, has guardado el buen vino hasta
este momento.»
Este fue el primero de los signos de Jesús, y lo hizo en Caná de
Galilea. Así manifestó su gloria, y sus discípulos creyeron en él. Palabra
del Señor 4
Evangelio
de Nuestro Señor Jesucristo según san Juan
Jesús
dijo a sus discípulos:
«Como el Padre me amó, también yo los he amado a ustedes. Permanezcan
en mi amor. Si cumplen mis mandamientos, permanecerán en mi amor, como yo cumplí
los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.
Les he dicho esto para que mi gozo sea el de ustedes, y ese gozo sea
perfecto.
Este es mi mandamiento: Ámense los unos a los otros, como yo los he
amado. No hay amor más grande que dar la vida por los amigos. Ustedes son mis
amigos si hacen lo que yo les mando. Ya no los llamo servidores, porque el
servidor ignora lo que hace su señor; yo los llamo amigos, porque les he dado a
conocer todo lo que oí de mi Padre.
No son ustedes los que me eligieron a mí, sino yo el que los elegí a
ustedes, y los destiné para que vayan y den fruto, y ese fruto sea duradero. Así
todo lo que pidan al Padre en mi Nombre, él se lo concederá.
Lo que yo les mando es que se amen los unos a los otros. Palabra
del Señor 5
Evangelio
de Nuestro Señor Jesucristo según san Juan
Jesús
levantó los ojos al cielo y oró diciendo:
«Padre santo, no ruego solamente por ellos, sino también por los que,
gracias a su palabra, creerán en mí. Que todos sean uno: como tú, Padre, estás
en mí y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros, para que el mundo
crea que tú me enviaste.
Yo les he dado la gloria que tú me diste, para que sean uno, como
nosotros somos uno -yo en ellos y tú en mí- para que sean perfectamente uno y
el mundo conozca que tú me has enviado, y que yo los amé cómo tú me amaste.
Padre, quiero que los que tú me diste estén conmigo donde yo esté,
para que contemplen la gloria que me has dado, porque ya me amabas antes de la
creación del mundo.
Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te conocí, y ellos
reconocieron que tú me enviaste. Les di a conocer tu Nombre, y se lo seguiré
dando a conocer, para que el amor con que tú me amaste esté en ellos, y yo
también esté en ellos.» Palabra
del Señor Oración
de los Fieles I A
cada intención respondemos: Te rogamos, Señor
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Por
II A
cada intención respondemos: Te pedimos, Señor
·
Por
el Pueblo de Dios, que es III A
cada intención respondemos: Escúchanos, Señor
·
Por
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Para obtener más información, pónganse en contacto con:
Parroquia Basílica San Nicolás de Bari
Parroquia Basílica San Nicolás de Bari
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