|
| |
El Santo Padre Benedicto XVI para
celebrar el 150 aniversario de la muerte de san Juan María Bautista Vianney, el
Santo Cura de Ars, verdadero ejemplo de pastor
al servicio del rebaño de Cristo , decidió convocar a un "Año
sacerdotal" especial, que tendrá lugar desde el próximo 19 de junio hasta
el 19 de junio de 2010
Será un
año de celebraciones religiosas y públicas que conduzcan al pueblo, a las
comunidades católicas locales, a rezar, a meditar, a festejar y a presentar el
justo homenaje a sus sacerdotes.
Por
tal motivo incluímos unas oraciones para rezar por nuestros sacerdotes.y para
los sacerdotes
ORACION POR LOS SACERDOTES
de
Juan Pablo II
Oh María,
Madre de Jesucristo y Madre de los sacerdotes:
acepta este título con el que hoy te honramos
para exaltar tu maternidad y contemplar contigo
el Sacerdocio de tu Hijo unigénito y de tus hijos,
oh Santa Madre de Dios.
Madre de Cristo,
que al Mesías Sacerdote diste un cuerpo de carne
por la unción del Espíritu Santo
para salvar a los pobres y contritos de corazón:
custodia en tu seno y en la Iglesia a los sacerdotes,
oh Madre del Salvador.
Madre de la fe,
que acompañaste al templo al Hijo del hombre,
en cumplimiento de las promesas
hechas a nuestros Padres:
presenta a Dios Padre, para su gloria,
a los sacerdotes de tu Hijo,
oh Arca de la Alianza.
Madre de la Iglesia,
que con los discípulos en el Cenáculo
implorabas el Espíritu
para el nuevo Pueblo y sus Pastores:
alcanza para el orden de los presbíteros
la plenitud de los dones,
oh Reina de los Apóstoles.
Madre de Jesucristo,
que estuviste con Él al comienzo de su
vida
y de su misión,
lo buscaste como Maestro entre la muchedumbre,
lo acompañaste en la cruz,
exhausto por el sacrificio único y
eterno,
y tuviste a tu lado a Juan, como hijo
tuyo:
acoge desde el principio
a los llamados al sacerdocio,
protégelos en su formación
y acompaña a tus hijos
en su vida y en su ministerio,
oh Madre de los sacerdotes.
Amén
ORACION
POR LOS SACERDOTES
del Cardenal Richard Cushing
Dios Todopoderoso y Eterno, mira con amor el
rostro de tu Hijo y por amor a El que es el SUMO y Eterno Sacerdote ten
misericordia de tus sacerdotes. Acuérdate oh compasivo Señor que ellos son
sino frágiles y débiles seres humanos. Remueve en ellos el don de la vocación
que de modo admirable se consolidó por la imposición de las manos de tus
Obispos. Manténlos sielnpre cerca de tí. No perrnites que el enemigo les venza
para que nunca se hagan participes de la más mínima falta contra el honor de
tan sublime vocación.
Señor Jesús, te pido por tus fieles y
fervorosos sacerdotes así como por los sacerdotes infieles y tibios; por los
sacerdotes que trabajan en su propia tierra o los que Te sirven lejos , en
lugares o misiones distantes; por tus sacerdotes tentados, por los que sienten
la soledad, el tedio o el cansancio; por los sacerdotes jóvenes o por los que
estén a. punto de morir así como por las almas de sacerdotes en el purgatorio.
'
Pero sobretodo, te encomiendo los sacerdotes
que más aprecio: el sacerdote que me bautizó o me ha absuelto de mis pecados;
los sacerdotes a. cuyas misas he asistido y me han dado Tu Cuerpo y Sangre en la
Comunión; los sacerdotes que me han aconsejado, me han consolado o animado y
aquellos a quienes de alguna forma les estoy más en deuda.
Oh Jesus,mántenlos a todos cerca de tu
Corazón y bendícelos abundantemente en el tiempo y en la eternidad.
AMEN
Gracias,
Señor, porque me elegiste
testigo de reconciliación
(Cardenal Eduardo F. Pironio)
"Señor Jesús, enviado del Padre, Tú
viniste a traer la Palabra de la reconciliación, a dejarnos en la Iglesia el
ministerio de la reconciliación por tu sangre, por tu Cruz, por tu muerte.
Gracias por hacer que la Iglesia, humanidad
nueva, sea, ahora, el ministro de la reconciliación.
Gracias, Señor, porque dentro de la Iglesia
me has elegido de una manera particular para que testifique la alegría de la
comunión, del encuentro, por consiguiente, de la reconciliación, siendo ante
los hombres testigo de amor.
Señor, que sintamos el gozo de la
reconciliación,. que aprovechemos el sacramento de la reconciliación y que
descubramos al Padre y a los hermanos; que nuestra vida sea de tal manera vivida
en comunión con el Padre y con los herrmanos, que se convierta en un grito a
los hombres, una llamada a la reconciliación fraterna. Y, sobre todo, Señor,
que sea un camino abierto para la reconciliación con el Padre; que nuestra vida
consagrada sea la senda por donde los hombres descubran como se llega a Él. Amén".
En
el Jueves Santo: Señor,
que hoy sea el día del amor
(Cardenal
Eduardo F. Pironio)
"Hoy queremos, Jesús, en
esta tarde del amor, recibir tu mensaje y vivido con sencillez cotidiana. Señor,
al terminar el evangelio de este Jueves Santo, Tú nos has dicho: "Les he
dado el ejemplo, para que hagan lo mismo que yo hice con ustedes" (Jn 13,
15). Y Tú acabas de hacer lo que yo ahora, humilde servidor tuyo, voy a hacer
delante de esta comunidad de hermanos: lavaste los pies a los apóstoles. Yo, en
nombre de toda la Iglesia, en nombre de toda esta comunidad de hermanos, quiero
repetir tu gesto. Lavaré los pies a estos hombres maduros, ancianos de esta
comunidad, como queriendo decir: si no nos ponemos todos en actitud de donación,
de amor y de servicio a lo demás, nunca brillará la paz entre lo hombres,
nunca tendremos la reconciliación tan deseada, nunca seremos verdaderamente
felices.
Señor, te lo pedimos por María
la Madre del Amor hermoso aquella que estuvo acompañándote la noche de la
Eucaristía, la noche del amor. Aquella que nos enseñó que para amar no son
necesarias ni grandes fuerzas, ni sublime palabras, ni gestos extraordinarios.
Su amor se hacía silencio y contemplación, se hacía serenidad yfortaleza de
cruz, se hacía alegría de donación y servicio.
Por María, tu humilde servidora, la humilde servidora, la humilde servidora de
los hombres,yo te pido, Señor, que esta noche sea verdaderamente la noche de la
reconciliación y del amor. Que así sea"
Nos
hiciste, Señor,
ministros de la Vid
(Cardenal Eduardo F. Pironio)
"Señor Jesús, Tú eres el
Pan de la Vida, y, por eso, la Iglesia consagra este día a los ministros de la
Vida. Te pedimos que aumentes las vocaciones sacerdotales: aumenta, Señor, los
hermanos de los hombres, los testigos del amor y de la esperanza.
Tú eres, oh Señor, el Pan de la esperanza para nuestros corazones cansados. Tú
nos repites las palabras que fueron dichas al profeta Elías en el momento del
cansancio: 'Levántate, come y camina porque el camino es muy largo' (cf. Re 19,
5.7). Señor, que no nos falte nunca la esperanza.
Tú eres el Pan del amor para nuestros corazones sacudidos.
Haz que vivamos en la sinceridad del amor. Que te amemos a Ti, oh Jesús, el
Enviado del Padre; que acojamos tu Palabra, te entreguemos nuestro corazón y
amemos a nuestros hermanos.
Quédate con nosotros, Señor, Pan de la Vida, Pan de la Esperanza, Pan del
Amor. Amén".
PRECES
POR LOS SACERDOTES
A nuestro Santísimo Padre el Papa,
Dale Señor tu corazón de Buen Pastor.
A los sucesores de los Apóstoles,
Dales Señor, solicitud paternal por sus
sacerdotes.
A los Obispos puestos por el Espíritu Santo,
Compromételos con sus ovejas, Señor.
A los párrocos,
Enséñales a servir y a no desear ser
servidos, Señor.
A los confesores y directores espirituales,
Hazlos Señor, instrumentos dóciles de
tu Espíritu.
A los que anuncian tu palabra,
Que comuniquen espíritu y vida, Señor.
A los asistentes de apostolado seglar,
Que lo impulsen con su testimonio,
Señor.
A los que trabajan por la juventud,
Que la comprometan contigo, Señor.
A los que trabajan entre los pobres,
Haz que te vean y te sirvan en ellos,
Señor.
A los que atienden a los enfermos,
Que les enseñen el valor del
sufrimiento, Señor.
A los sacerdotes pobres,
Socórrelos, Señor.
A los sacerdotes enfermos,
Sánalos, Señor.
A los sacerdotes ancianos,
Dales alegre esperanza, Señor.
A los tristes y afligidos,
Consuélalos, Señor.
A los sacerdotes turbados,
Dales tu paz, Señor.
A los que están en crisis,
Muéstrales tu camino, Señor.
A los calumniados y perseguidos,
Defiende su causa, Señor.
A los sacerdotes tibios,
Inflámalos, Señor.
A los desalentados,
Reanímalos, Señor.
A los que aspiran al sacerdocio,
Dales la perseverancia, Señor.
A todos los sacerdotes,
Dales fidelidad a Ti y a tu Iglesia,
Señor.
A todos los sacerdotes,
Dales obediencia y amor al Papa,
Señor.
A todos los sacerdotes,
Que vivan en comunión con su Obispo,
Señor.
Que todos los sacerdotes,
Sean uno como Tú y el Padre, Señor.
Que todos los sacerdotes,
Promuevan la justicia con que Tú eres
justo.
Que todos los sacerdotes,
Colaboren en la unidad del presbiterio,
Señor.
Que todos los sacerdotes, llenos de Ti,
Vivan con alegría en el celibato, Señor.
A todos los sacerdotes,
Dales la plenitud de tu Espíritu y
transfórmalos en Ti, Señor.
De manera especial te ruego por aquellos sacerdotes por quienes he recibido tus
gracias; el sacerdote que me bautizó, los que han absuelto mis pecados
reconciliándome contigo y con tu Iglesia, aquellos en cuyas Misas he
participado y que me han dado tu cuerpo en alimento, los que me han transmitido
tu palabra y conducido hacia Ti.
FORMULA BREVE
A
todos los sacerdotes, transfórmalos en Ti, Señor. Que el Espíritu Santo los
posea, y que por ellos renueve la faz de la tierra.
ORACION
Divino Corazón de Jesús, Corazón lleno de celo por la gloria de tu
Padre, te rogamos por todos los sacerdotes, Señor. Por tu Espíritu Santo llénalos
de fe, de celo y amor. Así sea.
ORACION PARA OFRECER
LA COMUNION POR LOS SACERDOTES
Padre Celestial, para mayor gloria de tu Santo Nombre, te ofrecemos al
Verbo Encarnado que acabamos de recibir en el Sacramento de su Amor, y en quien
tienes todas tus complacencias. Nos ofrecemos en su unión por manos de María
Inmaculada, por la santificación y multiplicación de tus sacerdotes.
Derrama en ellos tu Divino Espíritu, enciéndelos en amor a la Cruz y haz muy
fecundo su apostolado. Amén.
OFRECIMIENTO AL VERBO ENCARNADO
Padre Santo, por las manos de María te ofrecemos como víctima al Verbo
Encarnado, en quien tienes todas tus complacencias. Impulsados por la caridad
que el Espíritu Santo ha derramado en nuestros corazones, nos ofrecemos
constantemente en su unión como hostias vivas y nos sacrificaremos por tu amor
en las ocasiones que se nos presenten, implorando gracias para el mundo y la
Iglesia, especialmente para los sacerdotes.
Jesús, Salvador de los hombres, ¡sálvalos!
|